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Sobre lo sensitivo, para esta exposición “De fibra sensitiva”.

Texto: Elia Núñez.

IMG_8655Sensitivo:

adj. Relativo a las sensaciones producidas en los sentidos, y especialmente en la piel, o relativo a ellas:
molestias sensitivas; capacidad sensitiva.
–       Capaz de experimentar sensaciones: órgano sensitivo.
–       Que estimula la sensibilidad: ambiente sensitivo.
–       Que siente o se impresiona fácilmente: persona sensitiva.
 
 

Unos días de reflexión: esos días, días de mirar hacia dentro y de reflexión eso es lo que necesito. Me repito cual mantra últimamente a diario.

Quizás, estés ya metida en una inercia, imposible de parar, me dice una amiga recién estrenada.

Sí, pienso. Quizás sí, pero debo pararme y observar, oler, escuchar (que no oír, simplemente, o quizás si) En definitiva sentir la vida pasar.

Estas palabras pueden describir perfectamente el momento personal en el que me encuentro cuando escribo estas líneas, primera hora de mañana de un día fresco de Junio.

Y es cierto, quizás esa inercia no me permita parar. Y acepto el reto que significa para mí el escribir este texto. Yo, una persona tan poco mental y analítica que a veces me doy miedo. Pero ¿quién no se da miedo a sí mismo en alguna ocasión?

Desde mi punto de vista, la idea de estos encuentros ha sido establecer alianzas, conocernos, crear, y en definitiva proyectar una exposición con una temática muy emocional: las relaciones afectivas.

Coincidencias: todas mujeres, de diferentes edades, artistas, originarias de una misma zona y afincadas próximas a ella.

Entendí, desde un primer momento, que no se trataba de llegar y colgar una pieza en un espacio que apenas se conoce, una pieza de máximo equis por equis en la que “contar” algo. Esto, que ya ocurre en otras exposiciones, a mi modo de ver, deja un vacío en uno, que le arrastra al precipicio del: “no volveré a participar en algo así, algo que no parece más que una farsa, un teatro, un show”.

Tampoco había una convocatoria previa, sino una simple invitación al disfrute y al fluir, sin prejuicios, porque todas teníamos mucho que aprender.

Los encuentros se han ido sucediendo, y con ellos el tiempo. Si pudiera elegir uno de ellos y volver a él: me quedo con aquel, cerca del mar, una tarde soleada en la que reímos, y nos emocionamos con historias cotidianas. Como un grupo de amigas que tienen mucho que aportarse, que se aceptan sin prejuicios y se sonríen. Comimos dulces y salados, leímos y pintamos como niñas.

Me pedían hace días que resumiera nuestro último encuentro.

Es difícil, cada vez más difícil cuando se trata de emociones. Es difícil el producir “algo” porque quizás el arte no sea más que eso: sensaciones, emociones, experiencias, que se quedan en uno, y que en definitiva quizás sea lo único que importa en esto que llamamos vida.

“..me encontré con una geografía mental que había olvidado pero que ya estaba en mí desde hacía tiempo, en realidad desde el día en el que , a temprana edad, descubriera que la vida pasa, igual que pasa la brisa cuando cae la tarde.”, Vila-Matas en El arte en sí, EE, 1 May, 2014.

Todo esto y mucho más, es también para mí el arte:

Idear, proyectar y procesar. Experimentar. Hacer y deshacer, o dejar de hacer. Construir y tejer. También enredarse para contagiarse. Debatir y decidir: negociar. Aprender del otro para desprenderse de lo propio. Lo común en común. Compartir. Estas y otras relaciones, juegos, están teniendo lugar en este momento, tiempo presente. //Lucía Romaní//

 

Gracias, chicas.

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